
Estoy sentado en este sillón y no soy una mejor persona, no lo he sido nunca,
ni lo quiero ser, estoy sentado en este sillón dispuesto a dormir,
tan sencillo como eso y nada mas, aquí no hay profundidad...
Sonrio, por no ser el de ayer, mi mano derecha sostiene el cigarrillo nocturno,
quizá me mate el cigarro, que demonios!! amo este momento...
y quiero vivir en mi honesta contradicción.
Veo las cicatrices... Si, ahí estarán hasta mi muerte,
no me importa... Son las medallas del antihéroe anónimo,
el juguete del niño invisible en búsqueda de materia para rellenar su cuerpo y encontrar aceptación como lo hice toda mi vida ...
No hay culpa, soy invisible a la inquisición interna, inmune a las navajas de mi respiración, conozco los dos extremos de la traición, el precio de la adulación y el sabor del rechazo...
Todos hablan de guerra, desastres naturales y uniones inmorales, no me importa...
en este momento estoy lucido y cada puta lagrima que caé es real,
no la fabricaron los planetas, ni las energías diáfanas que rodean mi sillón,
ni son la mezcla de ausencias y rohypnol...
Debo admitir que aveces me incomoda la tranquilidad, me quita el sueño sentirme en paz,
el rush verdadero de despertar, la emoción de estar consciente, entero,
acariciar la textura de tu almohada segundos antes de tomar café
y ver los ojos de alguien que te ama y te sonríe...
No soy una mejor persona, no lo he sido nunca, ni lo quiero ser,
no soy mejor que nadie pero me siento mejor que ayer...
Mi sillón lo sabe, y me arrulla, me comprende, me calma.
drkmnd//11
ni lo quiero ser, estoy sentado en este sillón dispuesto a dormir,
tan sencillo como eso y nada mas, aquí no hay profundidad...
Sonrio, por no ser el de ayer, mi mano derecha sostiene el cigarrillo nocturno,
quizá me mate el cigarro, que demonios!! amo este momento...
y quiero vivir en mi honesta contradicción.
Veo las cicatrices... Si, ahí estarán hasta mi muerte,
no me importa... Son las medallas del antihéroe anónimo,
el juguete del niño invisible en búsqueda de materia para rellenar su cuerpo y encontrar aceptación como lo hice toda mi vida ...
No hay culpa, soy invisible a la inquisición interna, inmune a las navajas de mi respiración, conozco los dos extremos de la traición, el precio de la adulación y el sabor del rechazo...
Todos hablan de guerra, desastres naturales y uniones inmorales, no me importa...
en este momento estoy lucido y cada puta lagrima que caé es real,
no la fabricaron los planetas, ni las energías diáfanas que rodean mi sillón,
ni son la mezcla de ausencias y rohypnol...
Debo admitir que aveces me incomoda la tranquilidad, me quita el sueño sentirme en paz,
el rush verdadero de despertar, la emoción de estar consciente, entero,
acariciar la textura de tu almohada segundos antes de tomar café
y ver los ojos de alguien que te ama y te sonríe...
No soy una mejor persona, no lo he sido nunca, ni lo quiero ser,
no soy mejor que nadie pero me siento mejor que ayer...
Mi sillón lo sabe, y me arrulla, me comprende, me calma.
drkmnd//11
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